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Este es el quinto año consecutivo en que Anti-Slavery International
ha tenido que informar al Grupo de Trabajo de su grave preocupación
por la trata de niños hacia los EAU con fines de explotación.
El secuestro, la venta de niños y de niñas por parte
de sus madres, padres o tutores y el traslado de niños de
otros países para utilizarlos como jinetes de camellos en
los EAU continúan ocurriendo. La mayoría de estos
niños proviene de Pakistán, la India o Bangladesh,
pero hay informes sobre niños que han sido traficados desde
el Sudán y Mauritania con este fin.
La utilización de niños en las carreras de camellos
es una actividad extremadamente peligrosa en sí misma y puede
causar graves lesiones, e incluso la muerte. También existen
pruebas del maltrato y las torturas a que algunos jinetes de camellos
han sido sometidos por parte de traficantes y empleadores, incluyendo
que se les prive de una alimentación adecuada y se les golpee.
No obstante, el hecho de que a estos niños se les separe
de sus familias y se les traslade a un país donde la gente,
la cultura y, generalmente, el idioma, les son totalmente desconocidos,
significa que normalmente los niños no son capaces de denunciar
incidentes de abusos.
La trata de niños para utilizarlos como jinetes de camellos
está prohibida por la Convención de las Naciones Unidas
sobre los Derechos del Niño (CDN) y por los Convenios No.
29 sobre Trabajo Forzoso; No. 138 sobre la Edad Mínima; y
No. 182 sobre las Peores Formas de Trabajo Infantil, de la Organización
Internacional del Trabajo (OIT), todos los cuales han sido ratificados
por los EAU.
Cuando los EAU ratificaron el Convenio No. 138, especificaron que
la edad mínima de admisión al empleo o al trabajo
era de 15 años. La Sección 20 del Código Laboral
Federal No. 8 (1980) prohibe asimismo el empleo de todo niño
menor de 15 años. No obstante, es preciso subrayar que el
empleo de niños como jinetes de camellos constituye un trabajo
peligroso, de conformidad con el Artículo 3 del Convenio
No. 138 de la OIT, puesto que puede poner en peligro la salud y
la seguridad del menor. Esta fue la conclusión a la que llegaron
la Comisión de Aplicación de Normas de la sesión
de junio de 2001 de la Conferencia de la OIT y el Comité
de Expertos en Aplicación de Normas en su informe de 2002.
Tanto la Comisión como el Comité instaron al Gobierno
de los EAU a aprobar una ley que establezca claramente la edad de
18 años como la edad mínima de admisión al
empleo para los jinetes de camellos, exigencia que, a la fecha,
no ha sido cumplida por el Gobierno.
La información que se presenta más adelante constituye
una prueba evidente de que en los EAU aún se utiliza a niños
menores de 15 años como jinetes de camellos y esto pone en
peligro tanto su salud como su seguridad. Lo anterior contradice
la posición del Gobierno, que sostiene que las denuncias
anteriores fueron casos aislados que ocurrieron fuera de los EAU.
Pruebas de la trata de niños jinetes de camellos hacia
los EAU durante el año 2001
En 1998, Jasim Hossain Howlader fue tentado con promesas de dinero
y accedió a permitir que un traficante llevara a su hijo
Najmul a los EAU a trabajar como jinete de camellos. Dos años
y medio después, en diciembre de 2000, Najmul fue devuelto
a Bangladesh. Para entonces, sus riñones habían sufrido
daños irreparables, probablemente por habérsele privado
de agua, para que bajara de peso. El niño fue llevado al
hospital de Dhaka, pero murió el 11 de abril de 2001, a la
edad de siete años.
El 29 de mayo de 2001, Ansar Burney, Presidente de una organización
de derechos humanos, la Ansar Burney Trust International (ABWTI),
denunció que Amir Abbas, un niño pakistaní
de seis años de edad, había muerto tras resultar gravemente
herido al caer de un camello en Al Ain (EAU), el 13 de mayo del
mismo año. Cuando Amir Abbas llegó a los EAU con su
familia en 1999, el traficante le quitó el pasaporte al padre
del niño y se llevó a Amir y a su hermano de siete
años para obligarlos a trabajar como jinetes de camellos.
ABWTI rescató a 49 niños de establos de camellos
en los EAU durante los cinco primeros meses de 2001.
El 19 de diciembre, un artículo publicado por la agencia
de noticias Xinhua presentó entrevistas con cuatro
niños bangladesíes que habían sido repatriados.
Los niños describieron cómo se les había alimentado
mal y golpeado cuando trabajaban como jinetes de camellos en los
EAU. El artículo se refería también a otro
niño de nueve años que perdió un ojo cuando
trabajaba como jinete de camellos.
Secuencias de un documental filmado en 2002 por la ONG Lawyers
for Human Rights and Legal Aid, con sede en Karachi, presenta
a niños que acababan de regresar de Dubai, describiendo cómo
los habían golpeado y les habían aplicado descargas
eléctricas si no lograban un buen desempeño en las
carreras.
Los casos anteriores forman parte de un problema mucho más
extenso. Ansar Burney de la ABWTI estima que alrededor de
30 niños son secuestrados cada mes únicamente en Pakistán
y llevados a los EAU. Por otra parte, un informe del Centre for
Women and Children Studies de Dhaka, Bangladesh, descubrió
que durante la década de 1990, 1.683 niños fueron
víctimas de la trata. El informe señaló que
la abrumadora mayoría de estos chicos eran menores de 10
años y que probablemente a la mayor parte de ellos se les
utilizaría como jinetes de camellos en países del
Golfo Pérsico. Este informe se compiló con base en
recortes de noticias. Sin embargo, un estudio realizado por la Bangladesh
National Women's Lawyers Association calcula que hasta 7.000
personas son traficadas y sacadas de Bangladesh cada año.
El informe de país del Departamento de Estado de EE.UU.
sobre prácticas de derechos humanos en los EAU para 2001
confirma que "continúan presentándose denuncias
dignas de crédito que afirman que cientos de niños
menores de edad provenientes de Asia, principalmente entre los 4
y los 10 años de edad, continúan siendo utilizados
como jinetes de camellos".
El informe del Departamento de Estado resalta igualmente el hecho
de que muchos de quienes emplean a menores de 15 años como
jinetes de camellos pueden hacerlo impunemente:
"En algunos casos se aplican leyes pertinentes contra
organizaciones delictivas dedicadas a la trata, mas no contra
los propietarios de camellos de carreras que emplean a niños,
porque dichos propietarios pertenecen a familias poderosas, que
en efecto están por encima de la ley. De acuerdo con fuentes
fidedignas, durante el año (2001) se presentaron por lo
menos 25 casos de menores de edad jinetes de camellos que fueron
repatriados a sus países de origen... a los propietarios
de camellos no se les enjuicia por violaciones de las leyes laborales;
en consecuencia, la demanda de niños jinetes sigue siendo
ilimitada".
Conclusión
La información anterior indica que cada año, cientos
de niños están siendo traficados para utilizarlos
como jinetes de camellos en los EAU. Además, no queda duda
de que el empleo de niños como jinetes de camellos es una
actividad peligrosa que, de acuerdo con el Artículo 3 del
Convenio No. 138 de la OIT, debería ser realizada únicamente
por personas de 18 años de edad o mayores.
No sólo resulta inadecuada la legislación existente.
El Gobierno de los EAU no ha tomado las medidas apropiadas para
aplicar las leyes vigentes y castigar a los responsables de traficar
y emplear a niños menores de 15 años como jinetes
de camellos.
Si bien la información anterior se refiere específicamente
a los EAU, a Anti-Slavery International le preocupa igualmente que
se esté utilizando a niños jinetes de camellos en
otros países del Golfo Pérsico. Por ejemplo, un documental
de 45 minutos de duración, realizado en 2001/2002 por el
canal vía satélite Al-Jazeera, con sede en
Qatar, muestra claramente a niños montando en camellos y
cayendo de ellos, en Qatar. El documental incluye también
secuencias filmadas en un hospital, que muestran a un joven jinete
de camellos asiático que sufrió graves lesiones como
consecuencia de una caída y que murió más tarde.
Anti-Slavery International acoge con beneplácito el compromiso
asumido por el Consejo Supremo de Asuntos Familiares de Qatar en
2001, para abordar la cuestión de los niños jinetes
de camellos y la iniciativa del Gobierno qatarí de proporcionar
educación primaria gratuita a niños y niñas
no ciudadanos. No obstante, es importante que estos compromisos
vayan seguidos de acciones concretas que garanticen que no se utilice
a niños menores de 18 años como jinetes de camellos
en Qatar.
En este contexto, Anti-Slavery International insta a todos los
países del Golfo Pérsico donde exista la posibilidad
de que se esté empleando a niños jinetes de camellos,
a que investiguen exhaustivamente el asunto y apliquen las siguientes
recomendaciones.
Recomendaciones.
Anti-Slavery International insta al Gobierno de los EAU a:
- Efectuar inspecciones periódicas, sin previo aviso,
para identificar, liberar y rehabilitar a todos los niños
que actualmente estén siendo utilizados como jinetes de
camellos y a repatriarlos, cuando proceda. El Gobierno deberá
garantizar que todos aquellos que sean responsables de traficar
o emplear a jinetes menores de edad sean enjuiciados de conformidad
con las leyes vigentes.
- Promulgar una ley que prohiba el empleo de niños menores
de 18 años como jinetes de camellos e introducir sanciones
penales que se apliquen a todos aquellos que infrinjan dicha ley.
- Suministrar al Grupo de Trabajo detalles del número
de enjuiciamientos iniciados, del número de condenas satisfactorias
y de las sentencias pronunciadas cada año desde 1998, contra
personas que han empleado a menores de edad como jinetes de camellos.
- Ratificar el Protocolo de las Naciones Unidas para Prevenir,
Suprimir y Sancionar la Trata de Personas, Especialmente Mujeres
y Niños (2000).
- Extender una invitación a una misión de contactos
directos de la OIT a los EAU, que ayude al Gobierno a designar
y aplicar un plan de acción para combatir la trata de niños
hacia los EAU, para utilizarlos como jinetes de camellos y garantizar
el pleno cumplimiento de los Convenios Nos. 29, 138 y 182 de la
OIT.
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